Su dueña tuvo que invertir más de 300.000 euros. Tiene salón, spa, televisor de plasma.
Una mujer, amante de los perros, de Gloucestershire (Reino Unido) ha convertido la mitad de su lujosa mansión de más de dos millones de euros en la cucha que será la envidia de cualquier perro
Esta construcción fue hecha para sus dos perros de la raza 'gran danés'. Esta 'super-cucha' tiene a disposición de sus usuarios su propia televisión de plasma, su salón y su 'spa'.
La mujer, cirujana de profesión y que no ha revelado su identidad al Mirror, pidió al arquitecto, a cargo de esta obra poco común, que no escatimase esfuerzos y en la vivienda de sus dos mascotas, que vivirán en habitaciones separadas en el bungalow de aquella en Lower Mill State.
A la caseta no le falta un detalle y al final ha costado alrededor de 365.000 euros. La comida y bebida es servida por dispensadores automáticos y los recipientes en los que se alimentan los perros se lavan también de manera automática.
La temperatura de los ambientes es fijada de acuerdo a lo que se desee, sillones de diseño y especialmente diseñados para comodidad de las mascotas. Un lugar de recreo y otro para que realicen ejercicios como una rampa para escalar. Purificador de aire y un escáner de retina que reconoce a ambos animales.
En estas condiciones no se puede aplicar la vieja y conocida frase “que vida de perros” porque estos amigos peludos, sinceramente la pasan mejor que muchos de nosotros
Cabe mencionar que el afortunado arquitecto que se ha llevado también una gran suma de dinero (recordemos que la caseta es tanto o más que un hogar familiar en España) por esta 'super-cucha' se llama Andy Ramus.